Decoran nuestras ventanas. Nos aíslan del exterior. Impiden que el polvo pase a nuestras viviendas. Nos aíslan también lumínicamente… lo que en ocasiones produce perdida de color en la zona más expuesta a la luz directa del sol. Cortinas. Estores. Visillos. Con el tiempo estas telas necesitan limpiarse. Y este trabajo también lo realizamos, usando siempre agua templada, un detergente suave y programas que no sean agresivos.