La compra de una prenda de piel siempre es cara. Y delicadas en lo que se refiere a su limpieza.

En algunos casos, no se corresponde con su precio. Los fallos en su fabricación y la calidad de la misma aparecen, en muchos casos al lavar la prenda./span>

Muchas presentan irregularidades, a veces propias de la misma piel, que se marcan también con el tiempo y con el uso. Cambio total o parcial del tono. Encogimiento y deformaciones. Cambio de aspecto o de consistencia. Empleo de pieles de diferentes animales dentro de una misma prenda, que provoca diferentes deficiencias. Aparición de defectos (arrugas, venas, manchas, moho, calvas, desgarros, agujeros, etc.).

Estas prendas, en cualquier caso, necesitan su tiempo y atención. Su trabajo lo realizan profesionales en los que confiamos, y siempre es un trabajo, en gran parte, artesanal.

Le recogemos su prenda, la analizamos y una vez decidida su limpieza, y en caso necesario, nos ponemos en contacto con usted.

En cualquier caso, es nuestra misión devolverles, en la medida de lo posible, su presencia. Y eso es lo que hacemos. Dedicándole los trabajos y tratamientos necesarios a cada tipo de piel